jueves, 10 de marzo de 2011

Y aquí vamos de nuevo

Bueno, pues empezamos de nuevo.
¿Qué puedo decir? Hace ya casi un año que abandoné este blog, igual que como hice con los anteriores a este; igual que como cuando me prometí a mí mismo que no iba a volver a suceder, pero en fin. A pesar de reincidir aquí estoy de nuevo, intentando otra vez ser una persona más creativa y más disciplinada.
He dicho varias veces que la batalla más grande contra la que debe luchar un creativo no es contra el mundo, sino contra sí mismo. Mahatma Ghandi dijo "Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos". La primera vez que escuché esa frase me cimbró mucho, y desde ese entonces he tratado de tenerla siempre presente para que me inspire. Y es que realmente los límites uno mismo se los pone. Cuando realmente se quieren hacer las cosas simplemente se hacen. Excusas y pretextos hay miles, si no es que millones. Con mucha seguridad lo que queremos no salga a la primera y nos topemos con más de una experiencia decepcionante. Pero lo importante es que estaremos haciendo algo. No existe tiempo perdido mientras lo ocupemos en andar por el camino que nos hemos trazado, aunque más de una persona nos diga que estamos perdiendo el tiempo. Tampoco hay experiencias vacías. Toda experiencia nos deja algo para la vida, por más mala que nos haya parecido. Y vida sólo hay una... y hay que vivirla. Sólo las experiencias, las emociones y los recuerdos es lo único que nos llevaremos a la otra vida. Y las experiencias y recuerdos que dejemos en otras personas será lo más perdurable de nuestro legado a nuestro paso por esta vida.
Las cosas hay que hacerlas sin detenernos tanto a reflexionar sobre ellas, justo como lo estoy haciendo en estos momentos, que estoy escribiendo de manera "desorganizada" lo que me viene a la mente o más bien lo que tanto tiempo he tenido guardado sin haberme animado a "sacar", precisamente por "sobrereflexionar" sobre cuando sacarlo. Realmente es muy lúdico y recomendable. No sé si alguien más además de mí y un puñado de gente muy cercana va a leer esto. Realmente eso importa muy poco ahora. Especialmente por el carácter y significado que este texto tiene para mí mismo.
A pesar de todo, considero que todo este tiempo que estuve "extraviado" no es tiempo perdido. Ya antes lo he escuchado: "Nunca es tarde". Y ahora me doy cuenta que ese tiempo que estuve en el limbo, contrario a lo que pudiera yo creer, me ha servido para madurar y cambiar mi perspectiva sobre muchas cosas. Como dije antes: ninguna experiencia es una experiencia vacía.
Ahora creo que ya es tiempo de comenzar a hacer las cosas y de continuar mi camino para que mi espíritu, mi mente y mi corazón se expandan.

Es cuanto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario