El pasado 14 de febrero fue cumpleaños de mi padre, y aprovechando la presencia de algunos de los pocos más antiguos parientes vivos de mi familia paterna, me puse a indagar acerca de los orígenes de mi abuela paterna, Doña Judith Rivera Colonia, que en paz descanse.
Nunca conocí a mi abuela, pues murió en un trágico accidente antes de que yo naciera, pero lo que siempre me ha parecido interesante es que ella fue originaria de Maní, una población que tiene una tremenda importancia en la historia de Yucatán, ya que, entre otras cosas, ahí fue donde se dio el despreciable "Auto de Fe de Maní", en el que Diego de Landa incinerara casi lo totalidad del acervo cultural de la cultura maya (gracias a eso no sabemos lo suficiente de los mayas como deberíamos saber). Fue también la capital de los Tutul Xiúes, una legendaria tribu maya.
Pues bien, Judith Rivera Colonia fue hija de Don José Conrado Rivera, un caballero de origen español nacido en Puerto Rico, y Estílita Rivera, india maya "de pura cepa" y de carácter fuerte.
No sé bajo qué circunstancias o por qué razones, Conrado Rivera llegó en un barco a radicar a Yucatán junto con otros españoles o de origen español. Haciendo cuentas y deducciones, deberíamos estar hablando de finales del siglo XIX o cuando mucho principios del XX. Tomemos en cuenta que el Yucatán de esa época era, obviamente, muy diferente al de estos tiempos. Para ese entonces la Guerra de Castas acababa de terminar (si no es que tal vez todavía estuviera vigente) y la diferencia entre indios y blancos era muy marcada.
El buen Conrado Rivera era músico y tocaba la "Serafina" en los oficios religiosos de la iglesia de Maní. Cuenta una versión que ahí conoció a Estílita, pues dicha dama indígena formaba parte del coro de la iglesia. Otra versión -la que me contaron en el cumpleaños de mi padre-, un poco más romántica, dice que cierto día Don Conrado iba marchando a caballo por una vereda en el monte y a medio camino se encontró a una india que cargaba un mecapal de leña. La muchacha iba vestida con un burdo huipil de manta cruda y sandalias cuero atadas con sogas de sosquil.
Estílita debió ser muy atractiva, pues Don Conrado rápidamente se sitió atraído y al ver que la muchacha llevaba a cuestas tan pesada carga comenzó a hablarle: "Hey, muchacha... eso que llevas debe pesar mucho", "Muchacha, ¿a dónde vas? ¿necesitas ayuda?
La joven india ni siquiera volteó y siguió su camino, pero Don Conrado se fijó dónde vivía. Al poco tiempo fue a hablar con su padre, un cacique de Maní para pedirla en matrimonio. El señor aceptó sin mucha dificultad y ambos se casaron. Pero no todo fue miel sobre hojuelas, pues al poco tiempo tuvieron que huir de Maní, pues la población maya no estuvo de acuerdo en que una de ellos se casara con ese "blanco".
No recuerdo los detalles, pero parece ser que alguien los ayudó a escapar del pueblo porque ya iban por él.
Un tiempo se fueron a Puerto Rico, donde hubo que enseñar a Estílita a leer, escribir, hablar español y comportarse (parece ser que era algo salvaje la muchacha). Tiempo después regresaron a Yucatán y el resto es historia... o al menos es historia que no conozco y que me gustaría seguir investigando.



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